Durante la vigencia de la Constitución de los Estados Unidos de Colombia, mejor conocida como la Constitución de Rionegro de 1863, el periodo presidencial se estableció en dos (2) años, que iniciaban el 1 de abril.
La forma de Estado Federal adoptada en dicha Constitución, conllevó a un cambió en el sistema de elecciones del Presidente de la República que quedó establecido conforme al artículo 75 de dicha Carta Política así:
“La elección del Presidente de la Unión se hará por el voto de los Estados, teniendo cada Estado un voto, que será el de la mayoría relativa de sus respectivos electores, según su legislación. El Congreso declarará elegido Presidente al ciudadano que obtenga la mayoría absoluta de los votos de los Estados. En caso de que ninguno tenga dicha mayoría, el Congreso elegirá entre los que reúnan mayor número de votos”.
La reducción del periodo presidencial a dos (2) años, trajo consigo un escenario de constante campaña electoral; ya que antes de cumplirse el primer año de labores del Presidente de turno, se iniciaba la campaña para el siguiente periodo.
Para el periodo 1874 a 1876, resultó electo como Presidente de los Estados Unidos de Colombia el zipaquireño Santiago Pérez Manosalva.
En esta entrada de nuestro blog, compartimos la proclamación de la candidatura de Santiago Pérez llevada a cabo el miércoles 1° de enero de 1873 por el Diario de Cundinamarca.
(el texto transcrito a continuación conserva la ortografía de la época en que fue publicado).
"SANTIAGO
PÉREZ
CANDIDATO
PARA
LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA
EN
EL PERIODO DE 1874 A 1876
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Sea la proclamación de esta candidatura el primer paso que el Diario al comenzar el año 1873; paso que da con la firme persuasión de que tal candidatura será recibida con entusiasmo por sus abonados, por cuanto, como ya lo ha dicho otro órgano de la prensa, el nombre del señor PÉREZ simboliza la paz i el progreso del país, que son las dos grandes necesidades de la época actual.
Lujosa como es la lista de los hombres notables del partido liberal, puede serlo, de consiguiente, la que se forme tomando de entre los leales servidores de la República todas aquellas que con iguales títulos pudieran ser candidatos para la Presidencia en el próximo periodo constitucional.
Muchos son lo que reúnen las condiciones de que hablamos
en nuestro número 910, i muchos, por lo mismo, los que serían dignos sucesores
del actual Jefe de la Nación, señor Murillo, i que más o menos tarde habrán de
ser llamados a ese puesto por la voluntad popular, como llegara a él no lo
dudamos, en el periodo que principia en 1° de abril de 1874, el distinguido republicano
señor PÉREZ.
Al tomar el Diario el nombre del señor PÉREZ de entre los muchos otros que pudiera escojer, lo hace por cuanto no de ahora sino desde el periodo anterior viene señalándolo la opinión como uno de los mas a propósito para rejir el país en las actuales circunstancias.
De diversos puntos de la República, en la correspondencia particular, se indica al señor PÉREZ como el candidato que hasta ahora puede ser mas popular, i mas a propósito, de consiguiente para servir de centro de unión a las filas liberales en la próxima campaña electoral.
Al proclamar, pues, la candidatura de este distinguido colombiano, creemos hacernos eco de la opinión de una porción mui considerable del partido liberal de la República i servir lealmente a la causa de nuestras convicciones i a los bien entendidos intereses del país, al propio tiempo que satisfacemos nuestras simpatías personales, sin negar por eso los merecimientos, ni las aptitudes, de los otros candidatos que se han presentado.
El Diario, que no es un papel eleccionario, pero que como periódico político no puede menos de entrar en estas luchas de la democracia i en estos combates de la República, acoje con decisión la candidatura PÉREZ, la recomienda con interes a los miembros todos del partido liberal, i pone a su servicio las columnas del periódico para recojer en ellas la opinión que habrá de manifestarse por las adhesiones que se le envien.
Justas i lejitimas creemos todas las aspiraciones que haya en este particular, en tanto que se limiten al triunfo de tal o cual candidato que mas a propósito parezca para el bien jeneral del país i para los especiales intereses de la causa liberal; i solo combatiremos, si llegaren a emplearse contra nuestras esperanzas, aquellos medios que pueden conducir a un triunfo, pero que son funestos para las instituciones, contrarios a nuestro sistema de gobierno, que no admite otro apoyo que la verdadera voluntad popular, i nada satisfactorios para el candidato, a quien solo puede lisonjear un triunfo que sea obra exclusiva del querer del pueblo i espontanea manifestación de la opinión.
Respetuosos, como los que más, a las personas i a las
ajenas opiniones, i enemigos de las discusiones personales, no las aceptaremos,
ni menos las provocaremos, ni situaremos el debate en un terreno que pueda
herirse, siquiera sea levemente, a quienes, si hoi no son nuestros candidatos,
sí son miembros distinguidos de la misma comunión política a que nosotros pertenecemos.
Haremos la defensa de nuestro candidato sin lanzar cargos contra los demás, ni
amenguar el mérito de los contrarios, porque siempre hemos creído que, sin
mengua del candidato opuesto, puede popularizarse el candidato propio cuando
éste cuenta con mérito intrínseco i con notables condiciones como las que
enaltecen al señor PÉREZ".
En próximas entregas, estaremos abordando más aspectos relacionados con la candidatura y triunfo electoral hace 152 años, del zipaquireños Santiago Pérez Manosalva, y que lo llevaron a la silla presidencial durante la etapa conocida como la hegemonía del liberalismo radical.
