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domingo, 10 de marzo de 2019

BICENTENARIO DEL CONGRESO DE ANGOSTURA 1819 - 2019

Hoja filatélica, emitida por el Instituto Postal Telegráfico de la República de
Venezuela en el año 1983 con ocasión del Bicentenario del nacimiento
del Libertador Simón Bolívar. La imagen corresponde al cuadro de Tito Salas
de la Instalación del Congreso de Angostura en 1819. 


El pasado 15 de febrero se celebró el bicentenario de la instalación por parte del Libertador Simón Bolívar del Congreso de Angostura, hecho político que marcó un hito en el proceso de conformación de la República de Colombia (Gran Colombia), teniendo presente que para el momento de su instalación y hasta meses después de estar sesionando dicha corporación, se obtuvo un triunfo definitivo sobre el gobierno imperial español, tal y como se produjo con la Batalla de Boyacá del 7 de agosto de 1819, victoria militar del ejército libertador que trajo consigo, la independencia absoluta de la actual nación Colombiana.  

Si bien ese ideal de independencia absoluta, de integración, apoyo y unidad entre las nacientes Repúblicas de América era apenas un sueño, una utopía, Bolívar haciendo uso de su genio creador y visión de estadista, considera que para alcanzar dicho ideal es necesario cumplir varios objetivos, dentro de los cuales vale la pena resaltar los siguientes: la más amplia unidad de propósitos entre el mayor número posible de naciones en el continente, amplio reconocimiento y apoyo internacional y dotar de legitimidad y bases constitucionales al sistema político[1], es por eso que a instancias de Bolívar el Consejo de Estado de Venezuela, convoca a finales de 1818 el Congreso que deberá reunirse en Angostura (capital de Guayana), hoy ciudad Bolívar en la República Bolivariana de Venezuela.

Es así como previa la convocatoria y demás formalidades legales y reglamentarias, el día 15 de febrero de 1819, a la diez y media de la mañana, se instala este soberano congreso nacional, en su acta de instalación se describe que <<Tres cañonazos anunciaron a las 11 la venida del jefe supremo, acompañado del su estado mayor general, del gobernador de la plaza y comandante general de la provincia, y de todos los jefes y oficiales que se hallan en esta capital. Los señores diputados salieron a recibirlo fuera de las puertas de palacio, y conduciéndolo a la sala destinada a sus sesiones, le dieron el asiento preeminente bajo el solio nacional. El concurso de ciudadanos y extranjeros de distinción era extraordinario>>[2].

Ramón de Zubiría, sostiene que el interregno comprendido entre los años 1819 a 1826, marca el apogeo del genio creador de Bolívar,  al refulgir  en todo su esplendor sus innumerables talentos, al darse algo sobrehumano en la multiplicación de sus creaciones, ya que de su incesante acción e inquebrantable voluntad van surgiendo sus naciones, como fragmentos de un gran sueño continental, naciones que él anhela integrar en un mundo nuevo de libertad y esperanza[3].  

Este periodo señalado por Zubiría, de gloria creadora del Libertador, se inicia con su discurso ante el Congreso de Angostura, texto considerado como una de las piezas claves de su pensamiento político y en el cual si bien,  su fin principal se enmarca en sugerir a los diputados ante el Congreso el proyecto de Constitución que Bolívar considera más apropiado, igualmente lleva implícito un claro mensaje integracionista e antiimperialista, recordemos como al final del texto llama Bolívar la atención al concluir o considerar que:

<<La reunión de la Nueva Granada y Venezuela en un grande estado, ha sido el voto uniforme de los pueblos y gobiernos de estas repúblicas. La suerte de la guerra ha verificado este enlace tan anhelado por todos los colombianos; de hecho estamos incorporado. Estos pueblos hermanos ya os han confiado sus intereses, sus derechos, sus destinos>>.

Para posteriormente Bolívar plasmar un sueño y esperanza ante el Congreso sobre  ese gran Estado, al mencionar que:

<<Al contemplar la reunión de esa inmensa comarca, mi alma se remonta a la eminencia que exige la perspectiva colosal, que ofrece un cuadro tan asombroso. Volando por entre las próximas edades, mi imaginación se fija en los siglos futuros, y observando desde allá, con admiración y pasmo, la prosperidad, el esplendor, la vida que ha recibido esta vasta región, me siento arrebatado y me parece que ya la veo en el corazón del universo, extendiéndose sobre sus dilatadas costas, entre esos océanos que la naturaleza había separado, y que nuestra patria reúne con prolongados y anchurosos canales. Ya la veo servir de lazo, de centro, de emporio a la familia humana; ya la veo enviando a todos los recintos de la tierra los tesoros que abrigan sus montañas de plata y oro; ya la veo distribuyendo por sus divinas plantas la salud y la vida a los hombres dolientes del antiguo universo…..>>.

Con tal motivo la Academia de Historia de Cundinamarca, dedicó su sesión estatutaria del pasado mes de febrero a recordar este hecho histórico – político en el proceso de conformación de nuestros pueblos, presentándose por parte del Académico de Número y Presidente del Centro de Historia de Zipaquirá, Don Ernesto Campos García, un trabajo que tituló: “El pensamiento integracionista e antiimperialista latinoamericano, los aportes de Bolívar y Martí”.

Intervención del Académico de Número y Presidente 
del Centro de Historia de Zipaquirá, Don Ernesto Campos García 

 [1] Pérez, Carlos Andrés. Treinta hombres y sus luces en  Actas del Congreso de Angostura 1819 – 1810.  PP XXV. Biblioteca de la Presidencia de la República, Colombia, Bogotá, 1989.

[2] Actas del Congreso de Angostura 1819 – 1820. PP. 2. Biblioteca de la Presidencia de la República, Colombia, Bogotá, 1989.

[3] [3] Zubiría, de Ramón. Brevario del Libertador un esquema documental básico. Pp. 119. Editorial Bedout Medellín 1983.






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